2 de marzo de 2013

Merecedores de un Mundial


Andrei Kanchelskis

Justo (y tardío) homenaje es el que le realizaremos a uno de los hombres que influyó a principios de los 90’s, para restaurar la grandeza del Manchester United, sin olvidar que llegó a vestir tres camisetas “diferentes” a nivel internacional.

Andrei Antanasovich Kanchelskis, nació el 23 de Enero de 1964 en Kirovgrado, Unión Soviética en aquel momento, Ucrania hoy.

Lógicamente, como la mayoría de los jóvenes en esos días, Andrei se fue a probar al Dinamo de Kiev, club que fue el más ganador de competiciones ligueras en la época de la “Cortina de Hierro”.
Ahí, no tuvo mucho lugar (22 partidos, un tanto por liga), y por eso decidió pasar en 1990, al Shakhtar Donetsk. Hay que aclarar que en esos años, los “mineros” estaban deportiva e institucionalmente bastante lejos de su anterior equipo.

Se lo dieron muchos más minutos (21 encuentros, tres goles en liga) y tan solo doce meses después, fue persuadido por Sir Alex Ferguson para que se trasladase a Manchester, algo que lo sedujo al instante.


Su llegada al United se realizó por 650,000 libras esterlinas, e hizo su debut ante el Crystal Palace, como visitante, en la derrota por 3-0.

Ya en su primera temporada completa (1991/92), se asentó de manera inmediata por el sector derecho del mediocampo “devil”. Aportó cinco goles en un campeonato que lideraron durante mucho tiempo pero que finamente perdieron en manos del Leeds United. Al menos se dio el gusto de conquistar la primer Copa de La Liga en la historia del Man United. Ganaron 1-0 ante el Nottingham Forest y Kanchelskis jugó 75 minutos antes de ser reemplazado por Lee Sharpe.

Para la temporada 92-93, el ruso se mantuvo como indispensable hasta que llegó a perder el puesto con el propio Sharpe, que había salido victorioso de diversas luchas con lesiones y enfermedades. Por suerte, esta vez consiguieron levantar la primera FA Premier League de la historia.

Para el siguiente semestre, volvería a ser titular indiscutido en un año que los vio conquistar un “doblete” al ser bicampeones de liga y ganadores de la FA Cup (4-0 al Chelsea). El lado negativo de ésta historia es que podrían haber conseguido el “trébol” de no ser, por haber perdido la final de la Copa de la Liga ante el Aston Villa por 3-1. En ese cotejo, Andrei le proporcionó un penal a los “villanos”, al tocar la pelota con la mano en el área.


El año próximo fue lleno de desilusiones para los de Sir Alex Ferguson, porque perdieron la Premier ante el Blackburn Rovers, además de la FA Cup contra el Everton (1-0). Y para demostrar lo importante que era Kanchelskis para el equipo, solo hay que decir que se perdió la parte final de la temporada por una hernia. A ésta baja se sumaba la de Cantona, suspendido por la famosa patada al espectador del Crystal Palace.
Afortunadamente, su nivel fue grandioso. Anotó 16 goles, y como si eso fuese poco, tuvo su mejor partido de su etapa como “diablo”, al hacer un hat-trick en el clásico ante el Manchester City que terminó en victoria 5-0.

Antes de comenzar el siguiente semestre, tuvo diferencias con el entrenador, que lo obligaron a marcharse de Old Trafford. En toda su estadía dijo presente 145 veces y marcó 48 goles en todas las competiciones.  Después de vestir de rojo por cuatro años, llegaría el tiempo de hacerlo en azul.

En 1995, el Everton pagó cinco millones de libras por sus servicios y terminó llevándoselo por encima del Liverpool o el Middlesbrough.
Su primer año resultó fantástico, ya que marcó en 16 ocasiones y dos de esas fue para ganar el “derby” ante el Liverpool, 2-1, en Anfield.
Su equipo salió sexto, la mejor marca desde 1988, pero no fue suficiente para poder entrar a Europa.  Su siguiente semestre no fue muy bueno y se marchó a mitad del mismo, por ocho millones, al calcio italiano. Su récord con los “toffees”  fue de 52 partidos y 20 dianas por Premier.


La Fiorentina lo esperó con los brazos abiertos, pero, lamentablemente, no pudo acostumbrarse al ritmo del fútbol de Italia (en Serie A 26 cotejos  2 tantos) y se volvió a Gran Bretaña para defender los colores del Glasgow Rangers.

Allí  tuvo dos primeros años de excelente futbol, siendo titular y ayudando al club a conseguir dos Premier League, Dos FA Cup y una Copa de la Liga. A la tercera temporada perdió el puesto, y a mitad de la misma, decidió marcharse al Manchester City, el cual había masacrado unos años antes.
Solo jugó 10 partidos, apenas hizo un gol ante el Liverpool por la copa, y además descendieron.
Retornó a Escocia para cumplir su contrato, pero solo apareció un puñado de partidos. Igual fueron los suficientes como para colgarse la medalla en dos copas locales más.
13 tantos en 76 partidos fue su saldo en liga.

Inglaterra fue de nuevo su destino al ser contratado, en el 2002, por el Southampton, pero estuvo plagado de lesiones que le hicieron disputar solo un encuentro. Más tarde estuvo en el Al Hilal de Arabia Saudita (21 partidos 9 goles), para luego volver a Rusia, más precisamente al Saturn de Moscú donde tuvo bastante juego al jugar 39 cotejos sumando 4 dianas en la liga, no así en el Krylia Sovetov de Samara (22/1)  en donde al finalizar el contrato puso punto final a su carrera al no recibir ofertas que lo convenzan.

Ya retirado fue director general del Nosta Novotroitsk del ascenso ruso desde el 2007 al 2009, y dirigió al Torpedo de Moscú en el 2010 y al FC Ufa en la temporada 2011/12. Hoy es segundo entrenador del Volga Nizhniy Novgorod de la Premier League Rusa.


Su carrera internacional es una de las más singulares, ya que llegó a usar tres camisas diferentes por cuestiones ajenas, no solo a él sino a todos los futbolistas soviéticos de su generación.
Su debut se dio en 1989, para la URSS, en un amistoso contra Polonia (1-1). No acudió a la Copa del Mundo debido a su juventud, pero pronto llegaría su primer gol, y fue ante Noruega (2-0) por las eliminatorias a las Euro 92.

Kanchelskis tiene el honor de haber sido el último hombre de la historia en marcar un tanto para la Unión Soviética. El cotejo que se desarrolló el 13 de Noviembre de 1991, contra Chipre, válido también por la clasificación a la Eurocopa, y que culminó 3-0, fue lo último que se pudo ver, en vivo, de jugadores usando la famosa camiseta roja con la CCCP en el pecho.

A tan solo seis meses de empezar la Euro a desarrollarse en Suecia, la URSS se disuelve en Diciembre del 91, y la única forma de competir y no perder su cupo (como le paso a Yugoslavia por la guerra) era participando como la CIS, una selección que reunía a 12 de los 15 miembros  de los países que se formaron de ahí en adelante, los que no desistieron fueron Letonia, Lituania y Estonia, sacando a Rusia obviamente. Andrei participó en seis ocasiones para éste combinado, (incluyendo los tres de la Euro 92) que dejó de existir luego del torneo.

Llegaría el turno de la propia Rusia, haciendo su “tercer” debut ante Luxemburgo (4-0) por las eliminatorias para USA 94. Precisamente para ese Mundial, al cual habían clasificado, fue excluido por diferencias y por haber creado un boicot contra el entrenador Pavel Sadyrin. Si llegó a formar parte de su segunda Eurocopa en 1996, jugó los dos primeros partidos, pero al igual que cuatro años atrás su selección quedo eliminada en la primera fase.

Francia 98 era su última posibilidad de participar de una Copa del Mundo. Rusia quedo detrás de Bulgaria en su grupo y tuvo que disputar un play-off, ante Italia, que finalmente perdieron.
Su partido final fue, curiosamente, ante Ucrania (2-3) por las eliminatorias a la Euro 2000.


Por Alexander Bernabei

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