26 de junio de 2012

La maldición de los penales



Desde que se incluyeron en los torneos internacionales de mayores, las definiciones por penales han sido benévolas con algunos y crueles con otros tantos.
Unos, como Alemania (cuenta con un record de 5-1), tienen marcas casi perfectas. Otros como Argentina y Brasil (ambos con 6-4), o mismo Uruguay (5-4) también poseen marcas positivas. Algunos, caso España o Francia (los dos igualados en 3) no se sacan diferencias. Y por último, hay equipos, léase Italia (3-5) u Holanda (1-4) a los cuales simplemente no les va bien.
Pero, sin duda alguna, hay un país que no quiere saber absolutamente nada con patear penales es Inglaterra, una selección que tiene sólo un triunfo, al igual que los holandeses, pero en el caso de los británicos fallaron en seis oportunidades.


La primera vez que tuvieron que lidiar con este sistema fue en el Mundial de 1990. En Turín, y luego de 120 minutos, los ingleses y la Alemania Federal terminaron igualados 1-1 gracias a los goles de Brehme y Lineker.  Con tres penales ya pateados por ambos conjuntos y convertidos todos,  le llegaba el turno a un ejecutador nato como Stuart Pearce, sin embargo, el arquero Bodo Illgner se lo contuvo. Ya con los germanos al frente, Chris Waddle debía acertar si o si, pero, finalmente, el balón salió por arriba del travesaño.


Seis años después llegaba la gran cita, la Euro 96, y no sólo tenía de especial que los ingleses eran los anfitriones, sino que también se cumplían tres décadas de su único título, el Mundial  1966, y además, venían de perderse el mundial, dos años antes en Estados Unidos.
Ya en cuartos, los anfitriones no pudieron con España y empataron en cero. El primer penal de los ibéricos fue al travesaño. Luego, Pearce se tomó revancha y convirtió con muy recordado grito de desahogo. Por último, Seaman, se vistió de héroe al taparle el disparo a Miguel Ángel Nadal, y darle el pase a su selección. Nadie en Wembley sabría que hasta la Euro 2012 esta sería su única victoria desde los 12 pasos.

En semifinales de este mismo torneo, Inglaterra se veía nuevamente las caras con una Alemania ya unificada.  Los dos equipos igualaron 1-1 como hacía seis años, con los goles de Shearer y Kuntz. Los locales hubiesen pasado de fase, si en la prórroga hubiese entrado ese “no gol de oro” de Paul Gascogoine.

Terminada la tanda de cinco ejecuciones cada uno, llegaba el momento de los mano a mano en donde Gareth Southgate fallaría el suyo y Andres Moeller no, así los derrotados veían como nuevamente Alemania los privaba de jugar una final.

El yerro de Southgate es tan importante en la historia inglesa que la banda “The Business” le dedicó un tema. Lamentablemente, para este muy buen marcador central, su nombre será recordado más por esto, que por su trayectoria.



Dos años después, en Francia y en octavos, Inglaterra tenía que enfrentarse por primera vez a la Argentina en una Copa del Mundo, luego de la famosa “Mano de Dios”. El partido terminó 2-2 y en el segundo penal de los sudamericanos, Seaman se lo contuvo a Crespo. Pero a pesar de los esfuerzos del arquero de Arsenal, Paul Ince y David Batty no convirtieron y su país se quedó fuera.

Se dice que los británicos todavía no comprenden cómo un mediocampista de corte defensivo y del cual no se le recordaba siquiera una ejecución fuera el encargado de definir el destino de su selección.

Ya en la Euro del 2004, los “tres leones” chocaban contra los locales, Portugal. Concluidos los 120 minutos con un empate en dos llegaba esta maldición para los ingleses.
Beckham erró de manera calamitosa el primer penal de la serie, pidiéndole después una respuesta al pasto, que le había jugaba una mala pasada.
Al rato, el portero Ricardo le tapó el tiro a Darius Vassell y después metió el suyo para avanzar de ronda y dejar nuevamente con el sabor amargo en la boca a Inglaterra.


Estos conjuntos se vieron la cara un par de años más tarde, pero ésta vez no era en Lisboa, sino en Gelsenkirchen, por Cuartos del Mundial de Alemania 2006.
El resultado acá fue deplorable, porque de los cuatro tiros los ingleses fallaron tres (Lampard, Gerrard y Carragher). Los “pross” no fueron capaces de aprovechar los yerros de Petit y Hugo Viana para pasar a la siguiente Ronda.

Y por último, llegamos a lo que ocurrió hace unos días. Los cuartos de la Euro 2012, Italia vs. Inglaterra. Empataron en cero y las cosas empezaron bien, para los a la postre perdedores, porque Montolivo malogró el suyo  y le daba la ventaja a los de la isla. Pero ocurrió lo de siempre y los Ashleys (Young y Cole) no convirtieron y  dejaron otra vez fuera a Inglaterra de un torneo internacional.

El record es negativismo para los ingleses, ya que ganaron sólo en una ocasión y perdieron en las 6 restantes. Habrá que esperar otros dos años para ver si se enfrentan otra vez a este sistema de eliminación, aunque seguramente ni siquiera lo quiere imaginar.


Por Alexander Bernabei

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